Mi lugar en el mundo

jueves, 26 de noviembre de 2015

Volví de Costa Rica con un libro que me prestaron y hace un ratito me puse a chusmear el índice. Había un item que decía "Carcelona". La intriga fue más fuerte que yo y no pude evitar adelantarme unas 300 páginas y leer ese capítulo.
Leí esas siete páginas llorando.
Aniko habla de su experiencia de vivir en Barcelona dos meses. La leo y puedo sentir lo que sintió mientras escribía esas líneas.

Hace unos días cuando estaba en Costa Rica y hablaba de viajes con Nico le dije que Barcelona era mi lugar en el mundo. Barcelona es amor a primera vista y yo que viví dos años estoy perdidamente enamorada de ella.
A Aniko le advirtieron que si se quedaba más de un mes no iba a poder dejarla nunca más, que la ciudad iba a convertirse en su "Carcelona". Que después de Barcelona ya no te gusta más nada, que Barcelona puede ser tu lugar en el mundo y que nadie planea enamorarse así de ella. Solo sucede.




Todavía no volví a pisar sus calles después de vivir esos dos años. Pensandolo ahora creo que quizás tengo miedo de que me vuelva a hipnotizar.
Cierro los ojos, me teletransporto a Travesera de Gracia y Torrent de L´Olla y siento el pan recien horneado de la panadería de la esquina. Giro 180° y me choco con el almacen y sus latas de coca cola y cerveza que daban contra el baño de mi depto. Miro hacia la derecha y quiero cruzarme al bar de la esquina a comer unas tapas. Quiero sentarme en la Plaza del Sol con Visca simplemente para ver la gente pasar.



Como Aniko, yo había soñado con Barcelona cuatro años antes de conocerla. Cuando estaba en 2° año de la carrera empecé a adelantarle a mi mamá que cuando me reciba me iba a ir. ¿Por qué Barcelona? No lo se, nunca lo supe durante esos cuatro años. Solo soñaba con conocerla asique ahorré y trabajé mucho.
De Barcelona me enamoré. Aprendí a vivir lejos de casa, aprendí a convivir con mis hermanos, aprendí a soportar una pérdida a la distancia, aprendí a necesitar a los amigos. En Barcelona fui feliz.



Y se que seguramente ahora estás diciendo ¿Y por qué te volviste? ¿Por qué no te quedaste y listo? Odio esas preguntas. Pero no me quedé porque en Barcelona también aprendí a despedirme y no me arrepiento de haberlo hecho.
Barcelona va a estar siempre ahi, con sus callesitas, su Rambla, su Gran Vía, sus noches. Las Fiestas de Gracia me van a seguir esperando.
Yo solamente estoy tomando impulso.... para llegar más alto.


"... Para decir que hemos habitado un lugar tenemos que haber sentido en el. Las ciudades que nos recuerdan historias son las que más nos marcan, los lugares que forman parte de mi son aquellos en los que sufrí y fui feliz. Ese es el secreto de las ciudades oníricas: si aparecen como parte importante de mis sueños o de mis recuerdos es porque fueron más que un mero escenario..."
- Anilo Villalba. Días de Viaje "Carcelona" (días bohemios).

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